Ejercicio 6: un poco más sobre divulgación.

1.- ¿Le interesa al público en general la ciencia?

En general (y siendo muy general), diría que no.

Sin embargo, el número de suscriptores de canales de divulgación en youtube no es una cantidad despreciable. También tengo que reconocer que en algunos eventos a los le que he asistido me ha sorprendido gratamente la cantidad de público. En una ocasión hasta me quedé sin entrada por ir muy sobre la hora.

Ahora bien, si se comparan estas audiencia, los canales de divulgación muy exitosos suelen tener una cantidad de suscriptores en el orden del millón o dos millones. Para canales de otro tipo de «creadores de contenido» («aceptemos» el eufemismo), el público está por lo menos un orden de magnitud por encima.


2.- ¿Cómo se informa el público en general sobre ciencia?
Actualmente, como se informa de cualquier cosa, por internet. Los más jóvenes diría que buscarán videos; los mayores, quizás, busquen en google primero. En ambos casos el lugar en donde terminen dependerá de lo que los resultados que los algoritmos filtren para ellos.


5.- ¿Sois consumidores de divulgación científica? ¿Asíduos, ocasionales, esporádicos, nada?

Alguna vez a la semana busco qué hay de nuevo.

6.- ¿Tienes algún referente en cuanto divulgación (un autor, una revista, un divulgador, un canal de youtube…)?

Recuerdo con mucho afecto el cuando era pequeño Cosmos, con Carl Sagan. También recuerdo con tristeza la mañana del sábado en que en el periódico anunciaba la muerte de Sagan. 

Los últimos años me he dedicado a leer los escritos y a ver cuanto video de Richard Feynman encuentro en internet. Lo notable de él es que en cada ocasión que hacía una simplificación lo expresaba de forma explícita, explicaba por qué y cómo es en realidad.

7.- ¿Conoces canales de youtube de divulgación científica? ¿Y programas de televisión?

Hay varios canales de youtube, en español conozco:

Quantum Fracture o Cdeciencia (física).

La Hiperactina (bioquímica y micribiología).

Derivando (matemáticas, que no son una «Ciencia» todas las ciencias dependan de ellas).

Jaime Altozano, Alvinsch o Shaumtrack (música, que definitivamente no es una ciencia pero no por eso deja de ser increíblmebte interesante)

De programas de televisión, ya mensioné a Cosmos aunque sé que después hicieron una nueva versión, pero desconozco quién tomó el lugar de Carl Sagan. También recuerdo hace muchos años haber visto documentales de Jacques Cousteau.

Ejercicio 4: referencias y gráficas

Artículo: R. Kini, D. Raker, T. Stuart, R. Ellingson, M. Heben, y R. Khanna, «Mitigation of PV Variability using Adaptive Moving Average Control», IEEE Transactions on Sustainable Energy, 2019, doi: 10.1109/TSTE.2019.2953643.

Número total de referencias40
Referencias citadas en I 35
Referencias citadas en M5
Referencias citadas en R0
Referencias citadas en A0
Referencias citadas en D0
Autocitas2
Distribución de referencias citadas por primera vez en el artículo.

Ejercicio 5: sobre divulgación

1.- ¿Hay redes sociales específicas de científicos? ¿Tienes perfil en ellas? ¿Por qué?

Sí, conozco al menos 4 pero seguro que hay más.

  • ResearchGate
  • Academia
  • la de Mendeley (Elsevier, uno de los peces gordos del NEGOCIO de las publicaciones académicas)
  • la de Zotero (un gestor bibliográfico open source y gratuito, competencia de Mendeley).

Sobre si tengo alguna, la respuesta es no. Bueno, por estar inscrito en Zotero técnicamente tengo un perfil, pero no lo he usado nunca. La razón, básicamente no me interesa ser bombardeado por los correos de notificaciones (y ofertas de servicio premium). Si tengo que comunicarme con algún investigador en otro lugar del mundo, siempre está el correo institucional. Si quiero enterarme de publicaciones recientes de alguien, GoogleScholar, Scopus o ORCID pueden ser igual de eficientes. Así que no encuentro tener un perfil de particular utilidad.

4.- Tras mantener el blog de la asignatura y a la vista de la información de este tema ¿crees que te sería muy costoso mantener un blog sobre los avances de tu tesis?

Tras el final de la asignatura, al blog lo daré de baja (ya estoy aburrido de los correos con ofertas y «consejos» para hacerlo más visible). Fuera de eso, no creo que sea particularmente costoso -en términos de tiempo- pero ciertamente prefiero usar el mío en otros menesteres.

Ejercicio 2: sobre la ciencia

Me gustaría compartir algunas ideas personales sobre el concepto de ciencia.

El primero es sobre la etimología del término, que procede del latín Scientia, conocimiento, que proviene del verbo latino scire (conocer). En 1611 Cobarrubias la definía como «el conocimiento cierto de alguna cosa por su causa» y la Real Academia pluralizó , en 1719, causa y agregó «principios». A primera vista parecería una definición bastante actual pero tiene una profunda diferencia epistemológica con respecto a lo que entendemos hoy en día.

La diferencia está en lo que se acepta como causa y principio, esto es, en dónde recaen las bases sobre los que se sostiene el conocimiento científico. La diferencia fundamental es la inclusión de la experimentación como ÚNICA prueba para la validación de estas causas y principios. La construcción de lo que hoy llamamos ciencia se basó fundamentalmente en desplazar los fundamentos del conocimiento hacia la validación experimental. Atrás quedaron, para muchos, los dogmas de la iglesia o argumentos de autoridad tales como citas a la biblia o a tratados de los «padres fundadores» o a cualquier otra autoridad pasada, como Tomás de Aquino, Platón o Aristóteles.

Para Newton, que fue un hombre profundamente religioso, no fueron gran obstáculo sus creencias para establecer las bases teóricas de la física por los próximos dos siglos y lo hizo basándose en experimentación propia (óptica) o ajena (ley de la Gravedad).

Basado en este principio, el resultado experimental como centro (y siguiendo a Richard Feynman) considero que es completamente desacertado el auge del término «Ciencia» + «adjetivo» para nombrar diferentes ramas del conocimiento: «Ciencias Sociales», «Ciencias Humanas» (como si las Ciencia no fuera una creación únicamente Humana), «Ciencias Políticas», «Ciencias Económicas», «Ciencias de la Información y Comunicación», «Ciencias Jurídicas», «Ciencias Cinematográficas». Lo que ocurre, a mi entender, es que el desarrollo técnico que ha sido permitido por el desarrollo científico, junto a cierto positivismo, ha generado, por un lado, un cierto «complejo de inferioridad» o un «deber ser» en las otras disciplinas; y por otro, un cierto menosprecio en la mentalidad general de lo que «no es ciencia».

No se es menos por estudiar Historia, Literatura, Antropología o Derecho, Arte, Música, Filosofía o Matemáticas (Feynman no las concideraba una ciencia puesto su objeto de estudio es puramente abstracto y no es posible «experimentar» con él). Existen campos de estudio en los que el experimento, o bien no es posible, o bien no es fundamental para probar, digamos, «lo correcto» de un desarrollo.

¿Cómo se puede medir o evaluar, experimentalmente, la calidad de un soneto? ¿O si cierta interpretación de algún proceso histórico es correcta?¿O si una película es buena? A la hora de analizar cualquiera de estos campos el asunto es muy espinoso, pero me parece que depende, fundamentalmente, de la inteligencia y el conocimiento, individual, del público.

Así que invito a dejar de «cientificar» todo y regresar a las Humanidades, El derecho, La Política, El Cine, la Economía (que definitivamente no es una ciencia, y menos exacta, como muchos economistas neoliberales afirman, aspiran y pretenden).

Agrego aquí el gráfico de la frecuencia del uso de los términos «Human Science» y «Ciencias Humanas» en los corpus de inglés(2012) y español(2012) disponibles en Google Books. El espectacular crecimiento en ambos idiomas, en el mismo periodo (después de la II Guerra Mundial), coincidente justamente con el boom de la tercera revolución industrial no me parece gratuito ni una simple coincidencia.




Diseña un sitio como este con WordPress.com
Comenzar